El episodio vivido recientemente con los jubilados agolpados frente a los bancos en cuarentena sanitaria para lograr cobrar sus haberes ha impactado mucho a la opinión pública. Todo en esta vida es multicausal, pero si tenemos que determinar, en este caso, al responsable principal, son los bancos.

En efecto, no hay que ser economista, ni especialista en previsión, para saber que, si el obligado a pagar deposita el dinero en la cuenta del titular, el pago está cancelado. Es decir, que desde el momento que los haberes estaban depositados en la cuenta de ahorro del jubilado, ANSES YA PAGÓ.

El agente pagador, que es el banco (y que obtiene su retribución por esta actividad) es el que debe arbitrar los medios para atender a sus clientes (en este caso los jubilados), con el mejor trato posible. Es decir, más empleados, más cajas, más organización, más sucursales, más confort, etcétera. De lo contrario, llegaríamos al absurdo, si un empleador deposita el sueldo a su empleado, cumpliendo con su obligación laboral, y éste luego le reclame que tuvo que hacer mucha cola para cobrarlo.

No debemos equivocarnos, y tener en claro quiénes son los que acumulan fortunas, y no tienen en cuenta a los mayores vulnerables.

Por Elena Mitjans