En diciembre del 2015, la jubilación mínima era de 457 dólares, y la media era de 812 dólares. Teníamos 67.000 millones de dólares de reserva en el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), una cobertura del 97% de adultos mayores, se pagaban 50.000 juicios por año (quedaban solo 280.000 juicios), y la fórmula de movilidad jubilatoria, durante siete años, siempre estuvo por encima de la inflación: Teníamos el mejor sistema previsional de América Latina, y uno de los más sólidos del mundo.

Ahora, algunos periodistas, como Mauro Viale, el director jurídico de la Defensoría del Pueblo de CABA, Eugenio Semino, algunos abogados previsionalistas y presuntos economistas, afirman que “los jubilados siempre anduvieron mal”, y que “los políticos y los gobiernos se gastaron la plata de los jubilados”. La plata de los jubilados se la gastó Macri, que apenas dejó un tercio de los fondos. Las jubilaciones bajaron, no en un 20%, sino más de un 60%, medido en dólares y en la canasta de los jubilados.

¡Si hoy la jubilación mínima fuera de 450 dólares, sería de $35.000 pesos! Dejen de mentir. El sistema previsional de Néstor y Cristina fue el mejor de América Latina, y el actual gobierno, conducido por Alberto y Cristina, apunta a esa dirección.

Juan Carlos Díaz Roig
18/02/2020